Agazapado en el tejado, con la luna tras las nubes y el cielo todo negro ni
un ápice de luz solo a lo lejos los pequeños centelleos de unas antorchas
lejanas.
Unas suave brisa acaricia mi cara mientras observo a mi victima con una pose
totalmente recta y inmóvil, su armadura es muy superior a la mía ya que yo
apenas tengo, pero yo tengo ventaja puesto se sus puntos débiles.
¿Que? ¡Un ruido en un matorral! mi objetivo se acerca hacia el ruido, ¡es mi
oportunidad! bajo del tejado con total habilidad y sigilo me acerco a el poco a
poco como si de una sombra se tratara, desenvaino mi ninjato y... ¡Maldición!
el ruido del matorral es un gato que se escabulle en dirección contraria en la
que se acercaba el samurai, este se gira y me ve. Cuerpo a cuerpo no seria
rival, le lanzo dos shurikens que dan en su armadura y salgo corriendo hacia el
bosque por el camino dejo caer unas púas, esto le retrasara un poco, le
oigo quejarse ¡jajajaja! se a pinchado, bien, es hora de subirme a un árbol y
esperar a que pase.
Llevo esperando como 20 minutos y nada, ¿Habrá sido listo y no se habrá
adentrado en el bosque de su muerte? No, ya lo oigo y no va solo, los consigo
discernir entre la niebla que se a creado en el bosque, son tres.
Tengo que actuar, no puedo volver con la misión sin cumplir o será mi cabeza
la que ruede, se acercan, preparo la cerbatana con el dardo y cuando están
debajo de mi lanzo un shuriken en dirección contraria a la mía para que se
giren un instante, ese instante en el que a uno se le ira la vida en ello.
Lo lanzo, bien, se distraen y disparo con la cerbanta a uno y le consigo dar
en el cuello, uno menos, en 5 minutos estará criando malvas gracias al veneno
del pez globo.
¡Me descubren! sacan sus arcos tengo que saltar a otro árbol para evitar que
me ensarten con sus flechas.
Salto de árbol y bajo al suelo donde salgo corriendo, mientras corro
saco la cadena, miro hacia atrás no los veo pero si los oigo, me escondo en un árbol.
Uno de ellos pasa por mi lado sin darse cuenta, le lanzo las cadena a la
pierna, se cae de morros, grita: !Aquí¡ Antes de que pueda gritar otra palabra
mi ninjato ya le a cercenado la garganta, susurro: ahora intenta gritar lo que
quieras.
Su compañero se acerca, recojo mi cadena lo mas rápido que puedo y me
escondo nuevamente detrás de un árbol, le oigo jadear, incluso toser ¿no se le
da bien correr? ¿Estas cansado? ¡Juguemos al ratón y al gato! te vas a hartar
de correr.
Salgo a su vista, lleva su catana desenvainada y esta en guardia, le digo:
¿Me buscabas?
Viene hacia mi colérico, ¡jajajaj! lo que me voy a divertir, pero no tengo
que alejarme de la casa, ese señor debe ser asesinado por el bien del feudo, no
debo dejar que llamen a mas samuráis.
Le hago correr dejándole ver que puede alcanzarme, cuando estamos en el
llano de la casa me quedo quieto esperando a que venga se planta frente a mi y
me dice: ¡quedas arrestado por el asesinar dos samuráis!
Lo noto bastante cansado, ¿intercambiamos los papeles? yo seré el gato y tu
el ratón, serás una presa fácil.
Le respondo entre risas: Eso no es de tu incumbencia ya que tus días llegan
a su fin.
Se abalanza sobre mi, es bastante rápido consigue alcanzarme corta parte de
mis prendas y consigue hacerme un corte, por suerte no profundo, en el pecho.
Lanza una estocada, la esquivo, consigo desarmarlo y dejarlo en el suelo y le
asesto el golpe de gracia con mi ninjato desde la cuenca del ojo hasta el
cerebro.
La misión debe continuar, antes de entrar en la casa, paro, me vendo la
herida ya que sangra y no puedo dejar huella. No se oye nada al alrededor entro
en la casa por una ventana abierta ¿No es un poco sospechoso que este abierta
cerca de la época invernal? Hace frió y mas a estas horas de la noche, bueno un
descuido lo puede tener cualquiera pero será mejor prevenir.
Entro en total silencio, no se escucha nada solo el roncar del señor.
Al entrar en la habitación no veo a nadie ¿los ronquidos suenan en el techo?
Miro veo a un hombre en el techo, ¿Que esta pasando? Recibo un golpe en la cabeza,
me mareo, intento no caer al suelo, la vista se me nubla, oigo: Te as
apresurado demasiado hermano. Intento responder, no me salen las palabras, todo
como mi cuerpo se desploma.
Continuara...
No sabía que tenías la virtud de describir tan bien.. sucesos. Me ha gustado mucho Dani. :)
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